El abuso sexual es definido como cualquier actividad sexual
entre dos o más personas sin consentimiento de una persona. El abuso
sexual puede producirse entre adultos, de un adulto a un menor -abuso sexual infantil- o incluso entre menores.
Como actividad sexual se incluye:
- Cualquier tipo de penetración de órganos genitales en contra de la voluntad, o aprovechando la incapacidad de un menor para comprender ciertos actos. También se incluye el inducir u obligar a tocar los órganos genitales del abusador.
- Cualquier acción que incite al menor a escuchar o presenciar contenido sexual impropio (observar al adulto desnudo o mientras mantiene relaciones sexuales con otras personas, ver material pornográfico o asistir a conversaciones de contenido sexual, por ejemplo).
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Tipos de abuso sexual
La violación, que es considerada delito sin importar el sexo de la víctima, y el estupro.
Estupro: La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en
que en el primero son menores de edad que aún no tienen conciencia de en
que consiste el acto sexual y en el estupro son menores de 18 años y
mayores de 12 en el cuál el sujeto activo obtiene el consentimiento de
su víctima por medio del engaño y la seducción, en este delito es
fundamental que la víctima no pase de 18 años. Sujetos:
- Activo: Hombre mayor de edad que realiza el engaño.
- Pasivo: Mujer que tenga más de 12 años de edad y menos de 18.
Por su duración: Es un delito instantáneo por que la acción delictiva
se consuma en el mismo momento de su realización y es perseguible
únicamente por la petición de la parte ofendida. (En este delito no
existe VIOLENCIA).
En el caso de abuso sexual infantil, los fenómenos que se
desencadenan tienen que ver con trastornos en el desarrollo psicosexual.
Una dificultad en la relación madre-hija puede complicar el riesgo para
el abuso sexual infantil y las consecuencias del abuso.
Abuso sexual infantil
Se define como "...contactos e interacciones entre un niño y un
adulto cuando el adulto (el agresor) usa al niño para estimularse
sexualmente él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual puede
ser también cometido por una persona menor de 18 años cuando ésta es
significativamente mayor que el niño (víctima) o cuando el agresor está
en posición de poder o control sobre otro. El abuso sexual es cualquier
forma de contacto físico con o sin acceso carnal, con contacto y sin
contacto físico, realizado sin violencia o intimidación y sin
consentimiento. El rechazo parental puede provocar baja autoestima y se
asocia con problemas de conducta tales como bajo rendimiento escolar,
agresión física y abuso de drogas. A su vez, se lo ha vinculado con
actividad sexual precoz y embarazo en la adolescencia, en lo que se
denomina sustitución de amor por sexo.
La definición de abuso sexual a menores puede realizarse desde dos
ópticas: la jurídica y la psicológica, que no siempre coinciden, por
cuanto la valoración jurídica de esas conductas sexuales está
condicionada por el criterio objetivable del grado de contacto físico
entre los órganos sexuales de agresor y víctima, algo que no
necesariamente correlaciona con la variación en el grado de trauma
psicológico.
Desde un punto de vista psicológico, no existe unanimidad entre los
especialistas a la hora de definir con precisión el concepto de «abuso
sexual a menores»; los aspectos que diferencian unas definiciones de
otras son, entre otros, los siguientes:
- la necesidad o no de que haya coacción o sorpresa por parte del abusador hacia el menor. Para muchos autores, la mera relación sexual entre un adulto y un menor ya merece ese calificativo, por cuanto se considera que ha mediado un «abuso de confianza» para llegar a ella.
- la necesidad o no de la existencia de contacto corporal entre el abusador y el menor. Aquellos que no lo consideran necesario, incorporan al concepto de «abuso» el «exhibicionismo», esto es, la obligación a un menor de presenciar relaciones sexuales entre adultos o, incluso, de participar en escenificaciones sexuales.
- la cuestión de las edades: tanto en lo que se refiere a si el abusador tiene que ser mayor que el menor, como al valor de esa diferencia y la edad concreta de ambos (la edad máxima para el menor oscila entre los 15 y 12 años en la mayoría de los estudios; en cuanto al abusador, lo habitual es que se sitúe entre 5 y 10 años mayor que la del niño, según sea menor o mayor, respectivamente, la edad de este).
- también existen investigaciones en las que se consideran abusos sexuales los producidos entre jóvenes de la misma edad;
- por último, en otros casos, se subraya especialmente la relevancia del abuso sexual «percibido»; esto es, se considera específicamente como caso de «abuso sexual a un menor» cuando hay repercusiones clínicas en este.
Con todo, existe cierto consenso en la idea de que el límite que
traspasa la evolución natural de la sexualidad infantil nos permite
hablar de una sexualidad abusiva que se produce en el momento en que
el/la menor pierde el control sobre su propia sexualidad y con ello del
autodescubrimiento de su cuerpo y su placer para ser instrumentalizado
en beneficio de un placer ajeno del que no es protagonista, y con una
persona con la que está en una relación de asimetría de algún tipo de
poder: control, edad, madurez psicológica o biológica.
Signos de posible abuso sexual
- Cambios comportamentales abruptos.
- Heridas inexplicables, especialmente en los genitales y los senos (en mujeres).
- Vestimenta rota o manchada.
- Embarazo.
- Infecciones de transmisión sexual.
- Problemas de comportamiento inexplicables.
- Depresión.
- Autoabuso o comportamiento suicida.
- Abuso de drogas o alcohol.
- Pérdida espontánea de interés en la actividad sexual.
- Aumento espontáneo del comportamiento sexual.
- Trauma severo.3
- Sugilación.
Sobre los efectos psicológicos y la evaluación del abuso sexual, los investigadores David Finkelhor, Lucy Berliner, y Daniel Schechter tienen trabajos relevantes.
Signos de posible abuso sexual
- Cambios comportamentales abruptos.
- Heridas inexplicables, especialmente en los genitales y los senos (en mujeres).
- Vestimenta rota o manchada.
- Embarazo.
- Infecciones de transmisión sexual.
- Problemas de comportamiento inexplicables.
- Depresión.
- Autoabuso o comportamiento suicida.
- Abuso de drogas o alcohol.
- Pérdida espontánea de interés en la actividad sexual.
- Aumento espontáneo del comportamiento sexual.
- Trauma severo.3
- Sugilación.
Sobre los efectos psicológicos y la evaluación del abuso sexual, los investigadores David Finkelhor, Lucy Berliner, y Daniel Schechter tienen trabajos relevantes
Signos de posible abuso sexual
- Cambios comportamentales abruptos.
- Heridas inexplicables, especialmente en los genitales y los senos (en mujeres).
- Vestimenta rota o manchada.
- Embarazo.
- Infecciones de transmisión sexual.
- Problemas de comportamiento inexplicables.
- Depresión.
- Autoabuso o comportamiento suicida.
- Abuso de drogas o alcohol.
- Pérdida espontánea de interés en la actividad sexual.
- Aumento espontáneo del comportamiento sexual.
- Trauma severo.3
- Sugilación.
Sobre los efectos psicológicos y la evaluación del abuso sexual, los investigadores David Finkelhor, Lucy Berliner, y Daniel Schechter tienen trabajos relevantes.